
Este primer post lo dedicaré a mis amigos Melinda y László que me visitaron hace un par de semanas. También aparece Bea para los que no la conocen :)
Los húngaros se pasaron 4 días de invitados en mi piso y me hicieron desempolvar mis dotes de guía turístico antaño perfeccionados. Visitamos casi toda Barcelona y parte de mi pequeño pueblo Cerdanyola del Vallès.
Trajeron un montón de productos húngaros como Téliszalámi (salami), Jó Reggelt! (literalmente “buenos días”, galletas de desayuno), Laci bácsi fűszerei (un sobre con un chef gordo enseñando un plato de pollo frito ???) y la gran estrella, el tejföl (léase téiful, especie de yogur o crema de leche agria y viscosa), que cumpliendo las predicciones de mi madre, y aún a pesar de la nada agradable descripción fue un verdadero manjar que comí con pan de 7 cereales negro ;)

Los llevé a uno de los mejores pubs de Barcelona, la archiconocida Ovella Negra (en catalán) y comimos y bebimos hasta reventar.